Fascitis Plantar, todo lo que necesitas saber

¿Qué es la Fascitis Plantar y cómo se trata?

Un día cualquiera te levantas de la cama y al dar los primeros pasos sientes un dolor fuerte que va desde el talón hasta la zona del arco del pie. Unos 10 minutos después y tras haberte estado moviendo es posible que el dolor disminuya un poco y te permita seguir con tu rutina. Te sientas en el coche o el autobús y parece que todo va bien pero al levantarte el dolor vuelve.

¿Te suena de algo? Así es como mucha gente con fascitis plantar empieza su día. La fascia plantar es una red de telas fibrosas bastante resistente y elástica que recorre el pie y llega hasta el talón. Ésta ayuda a soportar todo tu peso y prevenir que nuestro arco del pie colapse. Existe un elevado número de razones por las que este tejido se termina rompiendo, y entenderlas es clave a la hora de buscar el mejor tratamiento.

¿Cómo se produce?

En parte, depende de la forma de tu arco del pie. Tanto un pie plano como un pie de arco elevado provocan un exceso de tensión en ciertos puntos de la fascia. El primero da lugar a una fascia sobre- estirada y el Segundo a una contraída.

Otro factor que juega en nuestra contra es la superficie por la que nos movemos. En superficies naturales como la arena de la playa, ésta se va adapatando a la forma de tu pie y amortiza el impacto de cada pisada. En el caso de superficies como la acera en la calle, es el pie el que se ve forzado a adaptarse y absorber cada impacto. Cuando esto ocurre, el arco se aplana y la fascia plantar se estira aún más.

¿Qué podemos hacer?

Se puede mejorar la flexibilidad del músculo de la pantorrilla haciendo estiramientos correctivos.

Para conseguirlo deberás hacer lo siguiente:

  1. Estira hacia fuera la rodilla de una de tus piernas.
  2. Utiliza los músculos de tu espinilla para elevar el talón hacia arriba, como si quisieras tocar el techo con los dedos del pie. Notarás como se estira la parte trasera de tu pierna.
  3. Mantén esta posición durante 15 segundos (¡es más difícil de lo que parece!).
  4. Repite el estiramiento 5 veces en cada pierna.

También puedes combatir las superficies rígidas y poco saludables para la fascia llevando un zapato/plantilla ortopédica. Ambos reparten el peso de tu cuerpo por toda la planta del pie reduciendo la presión que se ejerce sobre la fascia.

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